Los primeros 5 minutos ante un paro cardíaco (y por qué son los que definen todo)
27/08/2026 · Equipo INEMER
El cerebro empieza a sufrir daño irreversible entre 4 y 6 minutos después de que el corazón deja de latir. La ambulancia, en el mejor de los casos, tarda más que eso. Por eso lo que hace la primera persona presente — vos, probablemente — es lo que más pesa en el resultado final.
1. Confirmá que no responde y que no respira con normalidad
Tocá los hombros, hablale fuerte. Si no responde, mirá el pecho: si no sube y baja, o solo boquea (respiración agónica), es un paro cardíaco hasta que se demuestre lo contrario.
2. Pedí ayuda ANTES de empezar a actuar
Llamá al servicio de emergencias (o pedile a alguien puntual — "vos, llamá al 911") y, si el lugar tiene un DEA (Desfibrilador Externo Automático), pedí que lo traigan mientras arrancás las compresiones.
3. Empezá compresiones torácicas ya
Centro del pecho, manos entrelazadas, brazos rectos. Comprimí fuerte y rápido — al ritmo de una canción de 100-120 tiempos por minuto (la más citada en los cursos es "Stayin' Alive", literalmente por el nombre). No pares hasta que llegue el DEA o personal capacitado.
4. Usá el DEA apenas llegue
Es un equipo diseñado para que lo use cualquier persona sin entrenamiento: se enciende solo, te va guiando por voz, y no descarga a menos que detecte un ritmo que lo requiera. No tengas miedo de "hacerlo mal" — el equipo no te deja.
Esto es teoría de referencia rápida — no reemplaza la práctica. En un curso de RCP real practicás las compresiones sobre un maniquí, con feedback inmediato de si estás empujando lo suficiente. Es la diferencia entre "leer cómo se hace" y saber hacerlo cuando el cuerpo tiembla por la adrenalina.